Soy el Constructor de Puentes
Hola, tengo 15 años y vivo en una comuna con calles llenas de vida, ferias, plazas y conversaciones en cada esquina. Mi papá siempre dice que, desde muy pequeño, he tenido una habilidad especial: entender a las personas. No solo lo que dicen, sino lo que sienten, lo que callan, lo que necesitan incluso antes de que lo expresen.
En el liceo, muchos me buscan cuando necesitan hablar. No importa si se trata de un problema familiar, un conflicto entre amigos o una simple necesidad de desahogo. Siempre trato de escuchar con atención, sin juzgar. A veces sé exactamente qué decir, pero he aprendido que otras veces es mejor no decir nada y simplemente estar ahí. Algunas veces incluso me ha tocado ser el mediador en discusiones entre mis compañeros.
Participo en el centro de alumnos de mi liceo y en un programa municipal de jóvenes líderes, donde he aprendido mucho de organización, diálogo y empatía. Me gusta además participar en actividades sociales, visitas a hogares de adultos mayores y campañas solidarias, donde pueda conectarme y aprender de otras personas.
En mi familia, soy el que siempre está más pendiente de cómo están los demás. Me encargo de animar a mi hermana menor cuando llega triste del colegio, o de acompañar a mi abuela al consultorio con cariño y paciencia. Mis vecinos dicen que tengo un corazón grande y me gusta que lo digan.
Me interesa la psicología, el trabajo social y la comunicación. Me gustaría estudiar algo que me permita acompañar a otros en sus procesos, construir puentes entre personas y comunidades, y ser un agente de cambio desde el diálogo y la empatía. He aprendido que comprender a los demás es una forma de construir un mundo más humano. En un entorno lleno de ruido, yo prefiero escuchar.
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